Querido
Guillermo Moreno,
No
eres tú, es el sistema. Eres un excelente candidato y me brindaste algo de
esperanza, algo que no sentía desde el 1996, pero por mucho que me duele
decirlo no te puedo dar más que… 1.37% de los votos. Yo sé lo que vas a decir,
y probablemente tienes razón al argumentar que tienes mucho más chance que
otros de cambiar las cosas en este país, cortar la corrupción y el
clientelismo, disminuir el desempleo, mantener políticas macroeconómicas y
fiscales responsables y todas esas cosas que los románticos siempre dicen que
es lo que buscan en un político. Pero tu sabes que como están las cosas
simplemente no te puedo dar más de lo que te di por más que quiera.
Recriminarás
que no tenía que ser tan cruel, podría haber hecho como Francia y darte el
17.9% que ella le dio a su candidata terciaria Marine LePen en las últimas
elecciones, o como Alemania en el que el terciario Guido Westerwelle sacó un
14.6%. ¿Pero qué hago mencionando países europeos desarrollados? Podría incluso
haber hecho como Costa Rica que le
otorgó a su terciario Otto Guevara un 20.8% de los votos, y hasta el quinto
lugar sacó más que tú. Pero tienes que entender que simplemente no puedo y
tengo mis razones.
Esos
países son más liberales y se puede repartir el cariño más fácil. En las
elecciones congresuales de Costa Rica y Alemania no se vota por Senadores, tan
sólo por diputados electos por participación proporcional, no hay arrastres,
por lo que en vez de votar por el menos malo de los partidos que tienen un
chance de ganar, la gente se acostumbra a que puedes votar por el que crees que
verdaderamente será más honesto o tiene la mejor ideología. Tal vez con hasta
un 5% puedes ganar un asiento en el congreso y ser relevante, por lo que te
apoyaría más fácilmente. Asimismo, la clase política evoluciona mientras los
partidos grandes se ven obligados a responder a sus ciudadanos o ser
sustituidos. Me duele decirlo, pero en la situación actual no puedo darte más
porque no veo un futuro entre nosotros(1).
No
quiero que malinterpretes lo siguiente porque no soy una cazafortunas
interesada, pero simplemente no tienes suficiente dinero como para que te pueda
dar más. Sabes que soy un país con muchas necesidades económicas, hay muchas
familias que alimentar y que necesitan un empujoncito para que les interese tu
candidatura, es la cruel realidad. Además, no te veo nunca. A mis otros
pretendientes Papá y especialmente a Danilo los veo mucho más, cada dos minutos
en un anuncio en televisión, radio o valla. Sabes que tu presencia es
importante para que estés en mi mente y corazón, y siento que no te conozco
como a ellos. Para Francia es mucho más fácil ser generosa con su partido
terciario porque tiene leyes de propaganda y financiamiento de campaña que promueven
la igualdad entre los partidos en cuanto a espacios publicitarios en todos los
medios. En Francia se puede votar por ideas y honestidad, porque todos te
pueden ofrecer lo mismo; yo no tengo ese lujo(2).
Tal
vez algún día podamos reconciliarnos, pero tendrías que hacer algo arriesgado
para llamar mi atención y esperar un milagro. Algo como lo que hizo Antanas
Mockus bajándose los pantalones delante de los medios, lo que eventualmente
resultó en su elección como alcalde de Bogotá siendo candidato independiente(3). O
como Jesse Ventura, un ex-luchador libre con una fuerte y franca personalidad que
innovó creando la primera campaña “online,” logrando ser gobernador de
Minnesota en Estados Unidos, uno de los únicos países con un sistema más
bipartidista que el nuestro. O como el pana que le puso una valla a Siria en el
elevado de la Kennedy rogándole recuperar lo que les unió (4). O como el autor de
este artículo, que no teniendo el más mínimo chance de que escuches sus
consejos escribe esto como si fuera una carta rompiendo con un novio; si la
estás leyendo logró su cometido y el riesgo dio resultados. Para ti, hacer algo
así sería difícil, tal vez un suicidio político, pero si sigues por el camino
conservador no lograrás nunca lo que quieres conmigo y no podrás ayudar al país
que amas. El chance, aunque pequeño, sólo existirá si tomas riesgos.
Te
escribí todo esto por tres razones. En primer lugar para felicitarte y decirte
que no estés triste, enfrentabas una situación muy cuesta arriba dado el
sistema electoral dominicano y lograste algo importante. ¡Sacaste más votos que
el candidato reformista! Ah, verdad, no había candidato reformista… En segundo
lugar para recalcarte sin tomar mucho más riesgos el sistema nunca te dejará
ser todo lo que quieres. En tercer lugar, para aconsejarte que si de veras
quieres lo mejor para el país, y si ocurre el milagro de que llegues a ser
presidente, recuerda cambiar el sistema, para que si tus discípulos, los
Leoneles, Margaritas y Félix Bautistas de tu Juan Bosch, llegan a decepcionarnos,
el sistema esté en su puesto para renovar la clase política más fácilmente, y
que otro partido minoritario bien-intencionado pueda hacer una diferencia.
Con
cariño,
El
pueblo dominicano.
(1)
Pienso
escribir más sobre el tema de la organización electoral de puestos legislativos
del país, me parece fundamental para el progreso del país.
(2)
Un
excelente artículo de un excelente amigo sobre el tema se puede encontrar en http://www.acento.com.do/index.php/blog/4329/78/El-final-de-otra-campana-injusta-en-RD.html
(3)
Ver
documental "Bogotá Cambió" para más detalles de esta curiosa historia
(4)
Para
los que no se enteraron de este cómico acontecimiento criollo: http://www.elnacional.com.do/nacional/2012/4/18/118397/Novio-parece-reconciliarsecon-su-novia-tras-suplica-publica
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